Sticky toffee pudding definitivo

Postres · Reino Unido

Ingredientes

Preparación

  1. Descarozar los dátiles, picarlos bien chicos, ponerlos en un bol y cubrirlos con el agua hirviendo. Dejar unos 30 minutos, hasta que se enfríen y estén bien remojados, y pisarlos un poco con un tenedor. Incorporar la esencia de vainilla. Enmantecar y enharinar siete moldecitos individuales (de unos 200 ml) y apoyarlos en una placa. Calentar el horno a 180 °C (160 °C con ventilación).
  2. Mientras los dátiles se remojan, preparar los budines. Mezclar la harina con el bicarbonato y batir los huevos en otro bol. Batir la manteca con el azúcar en un bol grande unos minutos, hasta que esté algo cremosa (va a quedar granulosa por el azúcar). Agregar los huevos de a poco, batiendo bien entre cada adición. Incorporar la melaza y, con una cuchara grande de metal, integrar con movimientos envolventes un tercio de la harina y después la mitad de la leche, sin batir de más. Repetir hasta terminar la harina y la leche. Incorporar los dátiles remojados: en este punto la mezcla puede verse un poco cortada y quedar como una masa blanda y espesa. Repartir en los moldecitos y hornear 20 a 25 minutos, hasta que estén inflados y firmes.
  3. Mientras tanto, para la salsa, poner el azúcar y la manteca en una cacerola mediana con la mitad de la crema. Llevar a hervor a fuego medio, revolviendo todo el tiempo, hasta que el azúcar se disuelva por completo. Incorporar la melaza, subir un poco el fuego y dejar que burbujee 2 a 3 minutos, hasta que tome un color toffee intenso, revolviendo de vez en cuando para que no se queme. Retirar del fuego e incorporar batiendo el resto de la crema.
  4. Sacar los budines del horno. Dejarlos unos minutos en los moldes y despegarlos bien de los bordes con una espátula chica antes de desmoldar. Se pueden servir ya, con la salsa por encima, pero quedan todavía más melosos si se dejan uno o dos días cubiertos de salsa: para eso, poner la mitad de la salsa en una o dos fuentes aptas para horno, apoyar encima los budines dados vuelta y cubrir con el resto de la salsa. Tapar sin apretar con papel de aluminio para que no se corra la salsa (no hace falta heladera).
  5. Al momento de servir, calentar el horno a 180 °C (160 °C con ventilación). Calentar los budines, todavía tapados, 15 a 20 minutos o hasta que la salsa burbujee. Servir solos o con crema o crema pastelera.