Sticky toffee pudding definitivo
Postres · Reino Unido
Ingredientes
- 225 g Dátiles medjool
- 175 ml hirviendo Agua
- 1 cdta Esencia de vainilla
- 175 g Harina leudante
- 1 cdta Bicarbonato de sodio
- 2 Huevos
- 85 g Manteca
- 140 g Azúcar demerara
- 2 cdas Melaza oscura
- 100 ml Leche
- 1 bocha Helado
- 175 g Azúcar mascabo
- 50 g Manteca
- 225 ml Crema de leche doble
- 1 cda Melaza oscura
Preparación
- Descarozar los dátiles, picarlos bien chicos, ponerlos en un bol y cubrirlos con el agua hirviendo. Dejar unos 30 minutos, hasta que se enfríen y estén bien remojados, y pisarlos un poco con un tenedor. Incorporar la esencia de vainilla. Enmantecar y enharinar siete moldecitos individuales (de unos 200 ml) y apoyarlos en una placa. Calentar el horno a 180 °C (160 °C con ventilación).
- Mientras los dátiles se remojan, preparar los budines. Mezclar la harina con el bicarbonato y batir los huevos en otro bol. Batir la manteca con el azúcar en un bol grande unos minutos, hasta que esté algo cremosa (va a quedar granulosa por el azúcar). Agregar los huevos de a poco, batiendo bien entre cada adición. Incorporar la melaza y, con una cuchara grande de metal, integrar con movimientos envolventes un tercio de la harina y después la mitad de la leche, sin batir de más. Repetir hasta terminar la harina y la leche. Incorporar los dátiles remojados: en este punto la mezcla puede verse un poco cortada y quedar como una masa blanda y espesa. Repartir en los moldecitos y hornear 20 a 25 minutos, hasta que estén inflados y firmes.
- Mientras tanto, para la salsa, poner el azúcar y la manteca en una cacerola mediana con la mitad de la crema. Llevar a hervor a fuego medio, revolviendo todo el tiempo, hasta que el azúcar se disuelva por completo. Incorporar la melaza, subir un poco el fuego y dejar que burbujee 2 a 3 minutos, hasta que tome un color toffee intenso, revolviendo de vez en cuando para que no se queme. Retirar del fuego e incorporar batiendo el resto de la crema.
- Sacar los budines del horno. Dejarlos unos minutos en los moldes y despegarlos bien de los bordes con una espátula chica antes de desmoldar. Se pueden servir ya, con la salsa por encima, pero quedan todavía más melosos si se dejan uno o dos días cubiertos de salsa: para eso, poner la mitad de la salsa en una o dos fuentes aptas para horno, apoyar encima los budines dados vuelta y cubrir con el resto de la salsa. Tapar sin apretar con papel de aluminio para que no se corra la salsa (no hace falta heladera).
- Al momento de servir, calentar el horno a 180 °C (160 °C con ventilación). Calentar los budines, todavía tapados, 15 a 20 minutos o hasta que la salsa burbujee. Servir solos o con crema o crema pastelera.