Confit de pato

Varios · Francia

Ingredientes

Preparación

  1. El día anterior, repartir la mitad de la sal, la mitad del ajo y la mitad de las hierbas en el fondo de una fuente chica y baja. Acomodar las patas de pato encima, con la piel hacia arriba, y cubrirlas con el resto de la sal, el ajo y las hierbas. Tapar y dejar en la heladera toda la noche (se puede hacer hasta con 2 días de anticipación).
  2. Poner el vino en una cacerola donde las patas de pato entren justas en una sola capa. Quitarles la sal con un pincel y ponerlas en el vino, con la piel hacia abajo. Tapar y llevar a fuego medio. Apenas el vino empiece a burbujear, bajar al mínimo y cocinar 2 horas, controlando de vez en cuando que el líquido apenas tiemble (si se tiene un difusor de calor, es ideal usarlo acá). Pasadas las 2 horas, las patas tienen que quedar sumergidas en su propia grasa y la carne muy tierna al pincharla. Dejar enfriar.
  3. Las patas de pato ya están cocidas y se pueden comer enseguida, o seguir con el próximo paso si se las quiere crocantes. Para prepararlas con anticipación, acomodarlas bien apretadas en un recipiente o frasco y cubrirlas con la grasa, pero no con el líquido del fondo de la cacerola. Tapar y guardar hasta un mes en la heladera, o hasta 3 meses en el freezer. El líquido que queda es una salsa riquísima, que se puede guardar en la heladera o congelar hasta usarla.
  4. Para recalentarlas y dejarlas crocantes, calentar el horno a 220 °C (200 °C con ventilación). Sacar las patas de la grasa y ponerlas en una sartén apta para horno, con la piel hacia abajo. Asar 30 a 40 minutos, dándolas vuelta a mitad de cocción, hasta que estén doradas y crocantes. Servir con la salsa caliente, una ensalada fresca y papas doradas.