Soufflés de tres quesos

Varios · Francia

Ingredientes

Preparación

  1. Calentar el horno a 200 °C (180 °C con ventilación) y enmantecar 4 ramequines chicos (de unos 200 ml). Espolvorear el parmesano adentro, girándolos para cubrir todas las paredes. Poner la leche y el laurel en una cacerola grande a fuego suave y llevar a hervor. Apagar el fuego y dejar infusionar 15 minutos.
  2. Retirar el laurel, agregar la manteca y la harina y volver a fuego bajo. Cocinar muy suavemente, revolviendo sin parar con batidor de globo, unos 6 minutos, hasta obtener una salsa blanca lisa y espesa. Llegar bien a los rincones de la cacerola para que no se pegue ni se formen grumos.
  3. Cuando espese, pasar la salsa a un bol grande e incorporar la mostaza en polvo, la pimienta de cayena, el gruyère y las yemas hasta integrar por completo.
  4. En un bol impecable y con un batidor limpio, batir las claras justo hasta que empiecen a formar picos.
  5. Incorporar las claras a la salsa de queso en tres veces, con movimientos envolventes (sin revolver) para que queden livianas y aireadas. Llenar los ramequines con la mezcla.
  6. Poner una rodaja de queso de cabra sobre cada soufflé y acomodarlos en una placa. Hornear 20 a 25 minutos, hasta que estén elásticos, bien inflados y cocidos.
  7. Dejar enfriar, pasar un cuchillo por el borde de cada ramequín y desmoldar. Si se preparan con anticipación, apoyarlos dados vuelta (para que se vean prolijos) en una bandeja, taparla con film y guardar unos días en la heladera o hasta 1 mes en el freezer.
  8. Para volver a hornearlos, calentar el horno a 200 °C (180 °C con ventilación). Poner los soufflés dados vuelta en una fuente baja, cubrirlos con el resto de las rodajas de queso de cabra y bañarlos con la crema (así no se secan en la segunda cocción). Hornear 8 a 10 minutos, hasta que estén dorados. Servir enseguida con una ensalada simple.